“La importancia del libro impreso en la promoción del arte y en el arte en general”

“La importancia del libro impreso en la promoción del arte y en el arte en general”

Por Canon Mexicana

Por Claudia Ramírez

Director, Production Printing Solutions Business Information Communications Group.

En la industria editorial, la pregunta sobre el futuro de la impresión, suele ir seguida de una declaración de gusto y amor por los libros tangibles: los lectores quieren compartir su pasión por el olor y la textura del papel, la facilidad y experiencia sensorial de leer un libro físico y el orgullo asociado de poseer un librero o biblioteca bien surtida y organizada. Para los amantes de la lectura, los libros son más que recipientes de contenido, son objetos de un atractivo fetichista que no tienen sustituto ni comparación.


Coincido plenamente en que hay más en el atractivo de los libros como objetos que la mera nostalgia. La forma de un libro, su tamaño y forma, papel, impresión, portada y encuadernación, crea una experiencia de “anticipación” para el lector. El comprar, pedir prestado o recibir un libro, es parte de la experiencia holística que representa el leer un libro físico. El libro impreso promete una nueva experiencia, una que se desarrollará en tus manos, página por página.


En este sentido, también los historiadores de arte y los artistas han entendido desde hace mucho tiempo el potencial del libro impreso, más allá de simplemente mostrar información.

Para conocer, la importancia del libro impreso en la promoción del arte, tuve la oportunidad de entrevistar, para este artículo, al Doctor en Historia Alejandro Ugalde.

Semblanza Doctor Alejandro Ugalde

Alejandro Ugalde es doctor (Ph.D.) en Historia (distinction) por la Universidad de Columbia en Nueva York, donde también obtuvo sus grados de maestría (M.A., M.Phil.). Asimismo, el Dr. Ugalde es diplomado en Ideas e Instituciones de México por el ITAM y licenciado en Historia del Arte por la Universidad Iberoamericana (mención especial).

Como historiador, el Dr. Ugalde ha enfocado su trabajo en la historia comparada del arte, la cultura y las ideas en América Latina, Estados Unidos y Europa.

En el ámbito docente, el Dr. Ugalde se ha desempeñado como profesor de licenciatura y posgrado en el Tecnólogico de Monterrey, la Universidad Iberoamericana, el Instituo Tecnológico Autónomo de México, la Universidad del Claustro de Sor Juana y el Centro de Cultura Casa Lamm.


Relevancia del libro impreso en la promoción del arte y en el arte en general

El Doctor Alejandro Ugalde, nos comparte el valor que tienen los libros impresos en el inicio de la tercera década del siglo XXI. Desde su punto de vista, existen tres tipos de libros de arte, que al día de hoy son insustituibles y que queremos seguir teniendo en nuestras librerías y bibliotecas, los:

  1. Libros de investigación
  2. Libros de imágenes
  3. Libros objeto

En primer lugar, los libros que son de investigación en temas de arte, libros que muchas veces son catálogos especializados de exposiciones curadas en museos importantes y que el libro sirve como soporte para dar a conocer los textos de los curadores, los críticos y de los artistas que estuvieron involucrados, acompañados en todo momento de imágenes de calidad.  Estos libros, son al día de hoy, insustituibles como objetos y herramientas de trabajo.

Son los que existen en las bibliotecas universitarias, que utilizamos también en el trabajo que hacemos en casa, que si bien existe material electrónico (formato que tiene una ventaja sobre la divulgación de los mismos) no reemplaza el hecho de tener físicamente al objeto. El tener contacto corporal con el material ayuda mucho a la comprensión del contenido. Suena curioso por que alguien diría, ¿No los libros son simplemente para verse y leerse? La verdad es, que los libros son también para tocarse, olerse e incluso para cargarse.

Esto es muy parecido a cuando los investigadores trabajamos en archivos en hemerotecas, hoy en día existen plataformas electrónicas que te presentan digitalizados materiales de archivos o de hemeroteca. Claro que es bueno que estén disponibles 24 horas al día, pero no hay experiencia que sustituya al que tu entres al archivo, veas el objeto en papel, lo puedas tocar, lo puedas efectivamente identificar como un material histórico, eso te da mucha más información que el formato electrónico..

Lo mismo sucede en una hemeroteca, el día hoy sabemos que se han digitalizado revistas y libros de más de 100 años de antigüedad y eso es bueno pues son accesibles; pero no es igual a que tú vayas a la hemeroteca y te sientes con los periódicos o las revistas en la mano, eso te da mucha más información. Eso que sucede con archivos y hemerotecas, también sucede con los libros, tienes que tenerlo en las manos, tienes que verlo, tienes que sentirlo, es un soporte que nos ha funcionado por muchos siglos y nos ha funcionado muy bien.

Otro tipo de libro de arte contemporáneo, es el libro que en inglés le llaman “coffee table book” y que en México muy coloquialmente le llamamos “libros de banco”, por que son estas ediciones de lujo muy bien impresas que normalmente patrocinan los bancos o algunas grandes empresas y que generalmente se publican a fin de año por que tienen la finalidad de ser un regalo muy apreciado. Esos libros que uno encuentra justamente en las salas de estar y que son muy agradables de hojear mientras estás en una reunión o estás esperando a alguien. Son libros de gran formato generalmente, por que ahí los textos no son muy importantes pero las imágenes si no lo son. Las dimensiones y la calidad de las imágenes son muy importantes, ya que tienen un gran valor como soporte visual y como divulgación de lo que es el objeto del estudio del arte, las imágenes. Creo también que esos libros son insustituibles.

A pesar de que hoy en día, en las plataformas electrónicas encontramos una increíble definición en las imágenes y podemos hacer con algunas bases de datos, como en “Art Store” o en “Google Project”, acercamientos increíbles y ver cosas que a simple vista del ojo escaparían, a pesar de eso, el conjunto de la imagen todavía no puede ser tan bien apreciada como en  un  libro de arte de estos que menciono arriba. Inclusive aunque tuvieras una pantalla de grandes dimensiones, aún así todavía no hay un sustituto, por lo que el contacto directo con estos libros es una experiencia fundamental. 

Y el tercer tipo de libro de arte, son los diseñados por artistas y que justamente tienen la cualidad de que más allá de su contenido, textos e imágenes; en sí mismos son una pequeña pieza de escultura. Libros que es necesario manipular, mover, jugar con ellos de acuerdo al diseño y el objetivo del artista que lo haya hecho. Nosotros en México desde los años setentas tenemos una muy buena tradición de artistas que han realizado libros objeto.

La accesibilidad de los libros de arte en México


Conociendo la importancia y relevancia de los libros impresos en el arte, le pregunté al Doctor Alejandro Ugalde, que tan fácil o accesibles eran estos en nuestro país a lo que comentó.

Cada vez son más accesibles y que bueno, tanto las librerías tienen ya el buen hábito de importar libros con cierta frecuencia con temas de arte, como las ferias de libro; sin embargo no tienen todavía la variedad y la actualidad que encontrarías en librerías de ciudades metrópoli de arte como en: Nueva York, París, Berlín, Londres o Madrid. Situación que me sorprende, pues la Ciudad de México desde los años noventas cuenta con una infraestructura de museos donde hay libros de arte, pero que tienen un costo mucho más elevado que un libro de literatura o un libro de texto. Por otro lado, también tenemos la posibilidad de adquirir libros de arte por medio de plataformas de comercialización electrónica como Amazon o Barnes & Noble, pero no son ninguna de estas dos plataformas especializadas en libros de arte, no tienen un catalogo completo o exhaustivo; quien le interese adquirir un libro especializado tiene que hacer toda una labor de investigación para encontrar a través de internet las librerías que venden estos materiales, entonces también en este sentido estamos rezagados.

La comunidad que requiere libros de arte y la gran oportunidad que existe en atender este segmento de nicho.

En la charla que tuve oportunidad de tener con el historiador Dr. Alejandro, me compartió que para quienes se dedican a los temas de arte, de manera profesional, historiadores del arte, críticos de arte, artistas, coleccionistas y también al público general que normalmente visita las exposiciones, los libros de arte son muy importantes. En los últimos 30 años, argumentó, hemos tenido un desarrollo muy apreciable en lugares de exhibición de arte contemporáneo, el Museo Tamayo, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), Museo Jumex, Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), Colegio de San Idelfonso, Museo de Bellas Artes, estos lugares que son líderes a nivel internacional, reciben mensualmente un gran numero de visitantes, público que está muy interesado en temas de arte contemporáneo, ahí también hay un sector de lectores que habría que considerar.

Por otro lado, además de los individuos están las instituciones, están las Universidades donde se enseñan temas de arte, también ahí en estos últimos 30 años tenemos un desarrollo importante de programas de arte sobre todo en el área del arte moderno y contemporáneo, La Universidad Nacional, La Universidad Iberoamericana, Centro de Cultura Casa Lamm, La Universidad del Claustro de Sor Juana, son solamente algunos de los lugares que hoy en día se destacan por su enseñanza en temas de arte y tienen bibliotecas que están creciendo con este tipo de contenido. También los mismos Museos tienen en ocasiones una sección de biblioteca pues están interesados en tener este tipo de materiales, entonces creo que existen áreas que atender.

Agradeciendo la gran colaboración del Doctor Alejandro Ugalde, en un tema igualmente apasionante como lo es “el arte”; y tras un año de mi primera publicación en este blog, mi conclusión es la misma, los libros físicos nunca morirán.

Foto por: David Tirado

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