Libros y café. El sabor de la industria editorial.

Libros y café. El sabor de la industria editorial.

Por Canon Mexicana

Por: Fernando Reyes.

Director de Revista Grafilia.

Una de estas tardes de otoño, comentaba con mi amiga Irene, que sonaba paradójico, que una industria en crisis pudiera ser un negocio próspero. Platicábamos, mientras bebíamos un placentero café vespertino, que la industria editorial en México es un ejemplo de esto. Veíamos complacidos que eventos como la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, FIL, pusieran de manifiesto el atractivo que tiene el libro impreso para las nuevas generaciones. Saber que esta feria convoca a casi un millón de asistentes de todas las edades, es para endulzar el optimismo de cualquier enamorado de los libros objeto, y ver que eso fortalece esa cadena que va del autor al usuario final, que quisiéramos que fuera realmente “lector.”

Porque para el proceso que involucra a autores, editores, diseñadores, preprensistas, impresores, encuadernadores, vendedores, librerías, quioscos y hasta voceadores, el factor determinante es el consumidor de ese producto de papel impreso. Él es quien compra el fruto de todos esos esfuerzos intelectuales, empresariales, técnicos y mercadológicos.

Me decía Irene, con su enfática manera de argumentar, que, gracias a las modernas tecnologías, ella se había convertido en su propia editora. Le creo. Pero eso no es nada nuevo, le aclaré, porque, de acuerdo con mis datos, Alois Senefelder, inventor de la litografía, había hecho lo mismo hace más de dos siglos, al ver que le resultaba tardado y costoso imprimir sus guiones de teatro y sus partituras. Pero sé que Irene tiene razón porque, evidentemente, las herramientas de edición ahora están en cualquier escritorio: computadoras, programas de diseño y edición, y escáneres e impresoras de alta resolución.

Sin embargo, hay que señalar que, para la producción comercial, los dispositivos digitales sólo son la alternativa para tiros cortos, porque para grandes volúmenes no pueden competir aún contra sistemas como el offset. Recuerdo cuando se intentó posicionar la tecnología Docu Tech en editoriales universitarias, o pequeñas con pocos recursos para imprimir y almacenar miles de ejemplares. Los costos unitarios de producción resultaron igual o mayores al precio de venta al público.

Lo que no estuvo a discusión entre ella y yo, fue el cambio tan vertiginoso que experimentó la industria editorial en menos de 30 años. En ese lapso evolucionó más que desde 1903 cuando Ira Washington Rubel inventó la prensa offset y la rotativa. Hoy en día editar y publicar está al alcance de todos con dispositivos que imprimen a todo color, desde una pieza y velozmente sobre gran variedad de papeles. Gutenberg se tardó meses en imprimir su biblia de 42 líneas; hoy ese proceso se haría en minutos.

PARA QUE TE DES UNA IDEA

Aquella tarde gris, el tema de la industria editorial surgió porque Irene con su Kindle en mano, ese aparato que concentra electrónicamente cientos de libros, sostenía que las librerías serían un recuerdo romántico dentro de 20 o 30 años. Considerando mi avanzada edad no me será posible comprobarlo, pero me queda claro que las nuevas plataformas digitales están apoderándose de una parte del mercado que antes era coto privado del libro impreso.

Para refutar los argumentos proféticos de Irene, señalé que las librerías sobrevivirán y que lo que amenazaba a la industria editorial no eran las nuevas plataformas sino empresas como Amazon que manejan grandes escalas de distribución. Empresas que, sin una trayectoria editorial como tal, tienen infraestructura para producir cualquier título sobre demanda, y entregarlo a domicilio. Gigantes contra quien solo pueden competir, todavía, grandes editoriales.       

A mi parecer, le decía a mi amiga mientras pedíamos más café y galletas de nuez, la industria se ha mantenido sana. Y para impresionarla, le mencioné que la revista Forbes publicó allá por 2015, que, gracias a la tradición editorial y literaria de México, los libros generaron aquel año una derrama económica de 10 mil millones de pesos. Ese mismo año la revista Merca2.0 publicó que la producción de libros en México fue de 330 millones de ejemplares, que, comparado con los 107 millones producidos en 1993, dato que reportó en su momento la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, la CANIEM, representaba crecimiento, mínimo, pero crecimiento al fin. Además, en 2015 la FIL ya era considerada como la segunda feria del libro más importante del mundo, después de la de Frankfurt, Alemania. Y en 2018 la visitaron 819 mil personas, 2280 casas editoriales de 47 países y se dieron cita 19,740 profesionales de la cadena del libro. Esos datos los reveló el Lic. Raúl Padilla López, presidente de la FIL.

Es cierto también que gran parte de la producción de libros es para el sector gobierno. La Comisión Nacional de Libro de Texto Gratuito, CONALITEG, produce en su propia planta de Querétaro y adquiere libros de empresas de artes gráficas. Según la pagina de esta instancia de gobierno, en 2018 se produjeron en su planta 30 millones de ejemplares, y se adquirieron 140 millones para niveles de preescolar, primaria y telesecundaria.

Aunque a Irene no le gustan mucho los números, estos son necesarios para todo. Incluso para saber cuantos cafés puedes pagar. Y para verme muy enterado le comenté que un informe presentado en el evento Espacio Anidigraf en septiembre expuso que de 2012 a 2018 el mercado editorial ha tenido un cambio de valor del 6% y 34% en volumen, y se estima un cambio del 6% en valor y 14 % en volumen para 2022. En la gráfica que mostraron Irina Leyva Gerente de Mercadotecnia de Canon, y Sergio Castro presidente de Agfa de México, se especificaba que el valor total del mercado editorial en México es de 4,185 millones de dólares.[1]

CIBER CAFÉ

La Kindle de mi amiga Irene me seguía inquietando y para enfrentar su aparatito con pantalla, yo hojeaba gozosamente mi libro de papel, mientras ella burlonamente canturreaba la canción Vereda tropical deformándole la letra: “Voy por la vereda digital…”.

Tal vez Irene haya leído el libro ¨Vereda digital” de Adriana Malvido quien asegura en su texto que el libro por internet será un medio para ganar lectores, pero no desplazará al libro impreso. En efecto, la red ha servido a autores y editores nuevos para promover su obra y, si cuando logran atraer muchos seguidores quizá consigan que los publiquen en formato impreso. Pero hay que decirlo: los autores que publican en internet pueden tener éxito, pero el terreno digital aún tiene vacíos legales como los derechos de autor, con los cuales se puede lograr una remuneración. Esto que dije, me lleva a reflexionar acerca de los hábitos de lectura en el futuro y si las nuevas generaciones convencidas de la sustentabilidad prefieran en algún momento histórico, leer sobre pantallas con la creencia de estar salvando bosques.

INFORMACIÓN AL MOMENTO

Por supuesto que la industria editorial además de libros produce periódicos, revistas, directorios y catálogos, tan ligados al tema de la comunicación y la publicidad. Le pregunté a Irene si recordaba la película “La vida secreta de Walter Mitty, que narra los momentos críticos del tímido empleado de una empresa editorial, que junto con muchos de sus compañeros fueron despedidos por la transiciónque sufrió la revista Life, para suspender su edición impresa y quedarse sólo en formato digital. Irene sólo subrayó la parte romántica de la película.

Durante siglos la industria editorial jugó un papel importante para la información. Antes de inventarse la radio y la televisión, los periódicos eran el medio de comunicación más importante. Políticos, escritores y publicistas compartían los espacios en los tabloides. Pero ahora la internet tiene una oferta noticiosa y publicitaria más rápida que los medios tradicionales. De acuerdo con un informe reciente de Statista publicado en julio de 2019 en la revista Merca2.0 los medios más utilizados por las agencias de publicidad son los digitales con un porcentaje del 53.1, muy superior al 8.4 % de las revistas, al 5.9% de los directorios y al 5.4% de los periódicos. Asimismo, las marcas apuestan hoy en día en plataformas digitales sus estrategias. De acuerdo con la investigación de la misma revista, publicado en su edición julio de este año, lo digital representa el 90.2 % mientras que las revistas el 16.2%, y los periódicos y directorios el 3.4% respectivamente. Las mismas campañas políticas ahora tienen su campo de batalla en internet, por eso todos los medios de información tienen sus versiones electrónicas y redes sociales.

HERMANADAS

La industria editorial tiene como proveedora íntima a la industria gráfica. En ella se realizan los procesos mecánicos de preprensa, impresión y encuadernado. Es natural que toda transformación tecnológica en la gráfica afecta a la editorial. Como le mencioné a Irene esa tarde de octubre, la impresión offset es la más adecuada para tiros largos y es la reina tratándose de volumen. Por su parte, en los tiros cortos, el desarrollo tecnológico ha transformado los modelos de negocio. Una de las tecnologías de impresión para el mercado editorial que viene con todo, es la inyección de tinta la cual prevé un crecimiento de 21.1% de 2018 a 2022.  

¿En que consiste la inyección de tinta?  Me preguntó Irene con autentica curiosidad-. Quise ser lo más claro posible y le dije:
“Consiste en un método en el cual el cabezal de impresión no toca el papel, la tinta es expulsada por unas boquillas que se encuentran en el cabezal. Este cabezal recorre el papel de lado a lado gracias a un motor que lo desliza lentamente dentro de la impresora, mientras que otro pequeño motor va pasando el papel hacia delante de forma vertical”

Ok- dijo Irene meditando en algo-.

Para enriquecer su conocimiento le dije:  Con esta tecnología puedes imprimir desde una pieza. A los impresores les ayuda a disminuir el desperdicio y los inventarios y facilita plazos de entrega mas cortos. Es mucho más rentable que el tóner y más rápido. Tiene costos operativos más competitivos. Además, se puede realizar correo directo personalizado y dato variable que incrementa la efectividad en campañas de marketing.

-La compro- dijo Irene.

LA VIDA SIGUE

La tarde concluyó en la sección de libros y revistas. Irene tomó sus revistas favoritas de modas y deportes y yo, una novela gráfica y un libro de “Los supersabios” que estaba en oferta y otros comics.

¿Te siguen gustando los monitos? Me preguntó mi amiga-.

-No lo puedo evitar-dije satisfecho.

Al sentir el peso de estos objetos impresos sentí que ahí mismo se cerraba el cicló que inició en la mesa de trabajo de varios autores, editores, diseñadores, ilustradores, impresores, encuadernadores y distribuidores. Y pulsé el peso de la industria editorial.


[1] Valor total del mercado editorial en México es de 4,185 millones de dólares.

12 comentarios para “Libros y café. El sabor de la industria editorial.

  1. Completamente de acuerdo con el autor.
    Nuestro deber inculcar en las nuevas generaciones el placer sensorial que conlleva la adecuada interpretación de un texto impreso.
    “Mientras haya enamorados de la lectura existirá el libro
    En manifestación de ese romance”
    Excelente artículo !

    1. Lechuga,

      Muchas gracias por tu comentario, nos parece excelente tu retroalimentación sobre inculcar a nuevas generaciones a mantener los textos impresos, esperamos que nos sigas leyendo en Artem Project.

      Saludos

  2. Me identifico con el autor.
    Creo que es nuestra labor igual que lo hicieron con nosotros, el inculcar el amor por los textos impresos, recuerdo los domingos en familia leyendo los comics de los periódicos y la alegría cuando me obsequiaron mi primer libro. Espero que continúe siendo realidad
    “que el libro por internet será un medio para ganar lectores, pero no desplazará al libro impreso”.
    .. “los hábitos de lectura en el futuro y si las nuevas generaciones convencidas de la sustentabilidad prefieran en algún momento histórico, leer sobre pantallas con la creencia de estar salvando bosques”, quizás parezca muy romántica mi opinión, sin negar las bondades de la tecnología, pienso que nada reemplaza el leer por ejemplo, un libro impreso.
    Muy buen artículo, para hacernos reflexionar.

    1. Hola Lina,

      Muchas gracias por la retribución a este artículo, estamos muy contentos de poder leerte y de que siga existiendo la cultura de la lectura impresa así como tu nos la ejemplificas con tus experiencias personales. No te pierdas nuestros próximos artículos en Artem Project.

      Saludos

  3. Felicidades Fernando.
    Cada día me sorprendes mas con esa mezcla de Cultura General, conocimientos de la esencia de la Industria Impresora y ese caminar constante en busca de algo nuevo, de algo diferente, siempre pensando en el futuro; nunca en el pasado.
    Ese entusiasmo que te caracteriza cuando haces felices a tantas familias, con tu ya famoso “DESPERTADOR AMERICANO”
    Dispuesto siempre a ayudar al amigo y a contagiarlo con tu entusiasmo
    Es por eso, que los que tenemos la fortuna de conocerte, te respetamos y te queremos
    Un saludo afectuoso
    Rodolfo
    Rodolfo

  4. Es interesante ver tanta información valiosa que se narra a través de una historia aportando datos interesantes de la Industria Gráfica.

    Con este artículo no solamente nos adentramos y conocemos sobre la importancia de los libros físicos, su influencia en la Industria Gráfica y la perspectiva digital, sino que también, con un gran ejemplo demuestras cómo el contenido de los mismos puede enganchar te de una forma que te toca.

    Es muy cierto que desde el enfoque ecológico la tendencia a que los libros paren de producirse de forma física en pro de la protección de los bosques sea un camino que estemos tomando, pero alguien a evaluado de que forma la era digital contamina y consume los bienes naturales?

    Se podría dejar de producir estos materiales, pero empezaríamos a vivir en un mundo tan frío y tan lejano, convirtiéndonos en i dividuis sin contacto…

    Muy interesante artículo, gracias por compartirlo Erick!!

    1. Hola Cindy,

      Muchas gracias por tu comentario, tal y como lo mencionas, en este artículo nos adentramos y conocemos la importancia de los libros físicos así como la importancia del tema digital, sigue visitando nuestro blog de Artem Project para conocer más sobre estos temas que actualmente mantienen una relación muy estrecha.

      Saludos

  5. Excelente disertación sobre un tema que da para mucho. He visto nacer, crecer y morir proyectos interesantísimos de revistas de diseño (lo mío) y me llega una profunda tristeza que el argumento sea “ya nadie compra revistas de diseño”. Se también que muchas han sobrevivido a estos avatares y también que otras más nacerán para intentarlo. Los datos que ofreces son espectaculares y ojalá la industria siga fuerte y nos permita seguir disfrutando de esa sensación maravillosa de hojear mientras el olor a tinta llena nuestros sentidos y el peso, como bien dices, al llevarlos contigo, lo valga siempre. ¡Larga vida a la imprenta!

    1. Hola José,

      Muchas gracias por tu interesante comentario, nos encantaría poder contar contigo para escribir o participar en nuestro blog, creemos que toda aportación a esta comunidad es de suma importancia. Estamos seguro de que la imprenta aún tiene la vida por delante. ¡Te invitamos a conocer nuestros demás artículos de Artem Project!
      Saludos

  6. Estimado,

    Que mejor título el que seleccionaste ya que fusiona dos palabras aparentemente antónimas desde un punto de vista “artístico” y de “sabor” como lo son “industria” y “sabor”. Los tiempos cambias, y es cierto que cuando se enciende una fogata, aunque la misma se apague queda ese maravilloso olor a carbón (que no a todos les gusta por cierto). Creo que de eso se trata, la evolución de la industria de las artes gráficas nos ha dado mas opciones desde el primer momento en que la tecnología inició a incursionar, es decir, en mi opinión si te gusta mas palpar y sentir el libro perfecto lo puedes tener, si te gusta mas verlo en pantalla perfecto también, lo puedes tener entonces imagina la fusión de esos dos mundos y la libertad de poder elegir uno o el otro no ? pues en eso se basa y que mejor que con números para sustentarlo.

    Estimadisimo un fuerte abrazo a la distancia, que por la tecnología no se hace taaaan grande ahora, felices fiestas !!!!

    1. Hola Marco,

      Muchas gracias por tu comentario, estamos seguros de que la fusión de los dos mundos es nuestra realidad y que seguirá creciendo tanto como la sociedad lo permita. Esperamos seguir contando con tu participación en este Blog Artem Project.

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