Relevancia del libro impreso ante la revolución digital y la economía de la atención

Relevancia del libro impreso ante la revolución digital y la economía de la atención

Por Canon Mexicana

Por: Paola Camacho

Directora de Inteligencia e Insights en Extrategia, Comunicación y Medios

En junio de 2008 la revista estadounidense The New Yorker[i] publicaba una portada que mostraba por un lado de la imagen principal a alguien recibiendo un paquete vía mensajería con una flecha impresa en la caja (aludiendo a Amazon), mientras que, a manera de contraste, en la librería de al lado el que parecía ser el dueño introducía la llave para abrir la puerta de entrada. 

Esa alegoría en cierta manera representaba las predicciones hiperbólicas que hace más de 10 años sugerían la extinción de los formatos impresos debido al apogeo de las plataformas digitales.

Actualmente, entre noticias y estadísticas, algunos datos estructurados casi de manera doctrinal sugieren la sustitución de un objeto o servicio por otro: discos por reproducción de música vía Streaming; películas o series por plataformas Over-the-Top (OTTs); archivos por espacio en la nube, periódicos, libros o revistas por formatos digitales, etc.

Sin embargo, más que una época de “sustitución”, la nuestra podría estar enmarcada dentro del concepto de complementariedad o integralidad, en el que la experiencia es multidireccional y se optimiza a partir de la convergencia de una pluralidad de fuentes, plataformas y formatos.

En este sentido, el libro como objeto de consumo permanece vigente y en demanda aunque se enfrente a retos derivados tanto de la revolución digital (formatos alternativos, algoritmos, Big Data, aplicaciones, interfaces, etc.), como de la economía de la atención en la que medios, redes sociales o plataformas de entretenimiento se disputan el interés de los micromomentos de sus usuarios

A pesar que desde 1971, al escritor y filántropo Michael Hart (con el proyecto Gutemberg) le surgió la idea de crear una biblioteca digital, fue hasta 2001 que tuvo lugar el hito que impulsaría el libro electrónico: la publicación de ‘Riding the Bullet’ de Stephen King que el periódico español ‘El País’ definió como: “…la primera novela para ser leída exclusivamente en Internet”.

Previo a la era de lector de libros electrónicos, el archivo de ‘Riding the Bullet’ se distribuyó con el texto codificado para ser leído en la computadora o en las agendas electrónicas de esos años (tipo Palm), sin la posibilidad de imprimirse.

A partir de entonces, algunas editoriales comenzaron a publicar versiones de libros en formato electrónico y quizá ante esta nueva tendencia fue que Jeff Bezos decidió capitalizar la oportunidad y crear el Kindle (la idea se originó en 2004 y fue lanzado en 2007).

Por otra parte, también Stephen King fue el pionero en publicar una de sus obras (la colección ‘Blood & Smoke’) exclusivamente en formato audiolibro.

La evolución de estos dos formatos: electrónico y audio, más que la sustitución, representaría la amplificación de una experiencia que aunque no tenga como punto de partida el ejemplar impreso, en algún momento del Customer Journey es probable que se regrese a él.

En el caso particular de Stephen King, tanto ‘Riding the Bullet’ como ‘Blood & Smoke’, eventualmente se imprimieron.

Quizá entre las pocas variables, más allá del precio, formato o disponibilidad que podrían conducir al lector a elegir el formato electrónico sobre el impreso, destaquen la autopublicación o la portabilidad.

En casos extremos en los que es poco factible tener una biblioteca, personas con un estilo de vida nómada como Carola Rackete (quien recientemente recorrió la Antártida al ser parte de la tripulación de Greenpreace y desde hace ocho años no cuenta con un domicilio fijo) pueden encontrar en lo digital una opción más afín: Rackete tiene un Kindle con más de 100 libros electrónicos descargados, según ha contado en entrevistas a medios de comunicación y es lo que lleva en su mochila de viaje. 

Otro factor al que se enfrenta la industria editorial relativa a la producción de libros impresos es la proliferación de algoritmos que ya no únicamente aportan recomendaciones de lectura con base en los libros elegidos, sino que también pueden predecir cuál será el próximo Best-seller.

En 2016 se publicó que investigadores de la Universidad de Stanford desarrollaron el algoritmo que nombraron “Bestseller-ometer” para identificar si un libro podría convertirse en líder de ventas o no.

Para comprobar su funcionamiento analizaron los datos de 20 mil novelas consideradas Best-sellers por ‘The New York Times’ y tras una serie de intentos, el algoritmo pudo predecir con una precisión del 80% las posibilidades de éxito o fracaso de una novela. Aunque no se comercializó, funciona como referente de la relevancia del pensamiento algorítmico en el sector.

Así como se desarrollan algoritmos para seleccionar libros superventas, de manera inversa también las editoriales hacen uso del Big Data para identificar las preferencias de los lectores y con base en ellas perfilar el contenido de los libros.

De acuerdo con Sabrina Salvador, directiva de Hachette UK, la tendencia incide considerablemente sobre las decisiones editoriales en el Reino Unido, pero en otros países, como España, este tipo de datos se utilizan únicamente para reimpresiones o Stock.

Ante lo que culturalmente es conocido como “la tiranía del algoritmo” el escritor Jorge Carrión ha reflexionado sobre los “nuevos modos de prescripción” que contribuyan a la preservación del libro y al respecto, menciona el caso de Krishna Gowda, dueño de la librería Bookworm de Bangalore y popular entre los escritores de la región, porque no sólo recomienda libros individualmente a cada cliente, además les cuenta lo que han opinado otros lectores, destacando la importancia del “comercio de proximidad” y las prerrogativas de conservar la cercanía con los clientes.

No existen cifras contundentes que avalen la preponderancia de un formato sobre otro: actualmente el consumidor se inclina hacia la experiencia transmedia o multisoporte que puede partir del impreso hacia lo digital o viceversa y entre un punto y otro encontrar alternativas entre el trasvase de formatos.


[i] The New Yorker. The Magazine. Consultado en: https://www.newyorker.com/magazine/2008/06/09

28 comentarios para “Relevancia del libro impreso ante la revolución digital y la economía de la atención

  1. Justo andaba buscando algo así hoy. ¡Me encantó! Ojalá pudieran abundar más sobre todo del lado del consumo en México: cómo andan las editoriales, todos los retos que enfrenta el sector, etc. Estaría interesante.

    1. Hola Rosablanca,

      Estamos muy contentos de que el artículo te haya ayudado en el momento correcto. En Artem Project, puedes encontrar más artículos relacionados con la Industria de la Impresión y los retos frente a lo digital. ¡Gracias por tu comentario!

      Saludos

  2. Gran artículo. Da una visibilidad de la evolución y tendencia a futuro del consumo de impresos y la consideración de la cercanía con el consumidor o lector.

    1. Hola,

      Muchas gracias por tu comentario, ¿tú cuál crees que sea la evolución o la tendencia al futuro?. Te invitamos a leer nuestros demás artículos de Artem Project.

      Saludos

  3. Justamente es mi primera lectura del día (vía digital), pero nunca nada se comparará a la experiencia de libro físico, de comprar una revista o adquirir un periódico. Este es un gran artículo, rico en datos contundentes e interesantes.l

    1. Hola Leslie,

      Muchas gracias por tu comentario y por compartirnos tu experiencia con los libros físicos y tu lectura matutina, te invitamos a seguir nuestros demás artículos de Artem Project.

      Saludos

  4. Es impresionante como la tecnología cada día se incorpora más en la rutina de las personas, pero lo q si es realmente importante rescatar es como los libros aún con el pasar de los años siguen manteniendo su lugar e importancia en este siglo de tantos avances.
    También es importante destacar la importancia de la tecnología en los libros electrónicos ya q han permitido llegar a personas con discapacidades visuales gracias a los audiolibros y también el hecho de poder traspasar fronteras, y seguir de este modo poder seguir fomentando el gusto por la lectura.

    Excelente tu artículo!

  5. Super artículo, y excelente redacción lo importantes es que no se pierda la cultura de la lectura y en el medio que más nos facilite esta tarea.

  6. Es un excelente artículo, me encanta la visión que tiene es muy clara y los autores y libros que expone son una fuente de recomendaciones extraordinaria.

    Ojala puedan segur poniendo artículos como este y más artículos de la autora.

    Abrazo

    1. Hola Arturo,

      Muchas gracias por tu comentario, te invitamos a conocer nuestros demás artículos sobre la industria de la impresión en Artem Project.

      Saludos

  7. Contra la tiranía del algoritmo y los bestseller-ometers, el comercio de próximidad! qué gran artículo, lleno de grandes referencias pop y contemporáneas. Yo soy un nostálgico que sigue prefiriendo el papel, pero vaya que lo digital es cada vez más sexy!

    1. Amilcar,

      Interesante comentario, nos encanta que nos compartan sus experiencias, te invitamos a leer nuestros demás artículos de Artem Project.

      Saludos

  8. Gracias Paola

    Muy interesante tu articulo. Creo que la palabra clave es cuando mencionas ” Coexistir “. tal vez hace 10 o 15 años cuando empezaban estas nuevas publicaciones digitales se pensaba que arrasarían con los libros impresos, y a la vuelta de los años nos hemos dado cuenta de que afortunadamente no fue así. Pero si debo reconocer que los diferentes sistemas de impresión y las publicaciones digitales hoy en día ” coexisten ”

    Saludos

    1. Hola Enrique,

      Muchas gracias por tu comentario ¿prefieres digital o impreso? Comenta tu experiencia y te invitamos a seguir leyendo nuestros artículos en Artem Project.

      Saludos

  9. Hola. Yo prefiero el libro impreso y lo digital me es útil para efecto de potenciar el trabajo de investigación.

    Obtener y leer un libro en papel es una experiencia multisensorial insustituible; la naturaleza me dotó de una serie de sensores que funcionan con energía solar o sin ella:
    El sensor que constituye el sentido de la vista me da el placer de observar la belleza física del libro, sus colores, la textura del papel, el arte de su diseño gráfico, la forma y tamaño del libro, lo sugerente de su título.

    El sentido del olfato me otorga el placer de oler el papel y las tintas utilizadas en su impresión.

    El sentido del tacto me regala el placer de tocar la textura de ese papel, la belleza de sus ilustraciones y la oportunidad de acariciar y abrazar el libro, a manera de agradecimiento, por el contenido que el autor comparte y porque con ello ha dado riqueza a mi existencia.

    El sentido que me permite escuchar los sonidos que emite el papel cuando cambio de página el libro o cuando lo muevo de un lugar a otro, de una forma u otra.

    Y finalmente, los sentidos que producen placer y agudizan mi inteligencia al leer el libro, al viajar al mundo y al tiempo del autor; al encuentro del autor con el lector; al encuentro del conocimiento, la ciencia, la fantasía, los suelños, los amores y las tragedias humanas. Al encuentro con las civilizaciones capaces de inventar el libro y compartir lo mejor de sí mismas.

    Experiencia multisensorial que nunca me dará el mundo digital. Acariciar y oler una flor no puede ser reemplazado por la fotografía o vídeo de ella.

    Excelente su artículo.

    1. Hola Francisco,

      Muchas gracias por tu comentario y por tu grandiosa participación en este blog. Nos gusta mucho conocer tu opinión y la experiencia que te trae un libro tal y como lo describes, esperamos poder seguir teniendo tu atención con nuestros demás artículos.
      Saludos

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